Internet y las redes sociales forman parte de nuestra vida cotidiana, pero también pueden convertirse en el escenario de conductas que vulneran la intimidad, el honor o la seguridad de una persona. Insultos reiterados, amenazas, difusión de imágenes sin consentimiento, suplantaciones de identidad o campañas de acoso a través de redes sociales son algunas de las situaciones que pueden tener consecuencias legales.
Ante un caso de ciberacoso o delito digital, actuar con rapidez y, sobre todo, conservar correctamente las pruebas puede resultar determinante. En este artículo te explicamos qué conductas pueden ser constitutivas de delito, qué hacer ante una situación de acoso online y cuándo conviene acudir a un abogado como los profesionales de Solano Abogados.
¿Qué se considera ciberacoso?
El ciberacoso consiste, en términos generales, en utilizar medios digitales (como redes sociales, aplicaciones de mensajería, correo electrónico, foros o plataformas online) para acosar, intimidar, amenazar, humillar o causar un perjuicio a otra persona.
Hay que tener en cuenta que todos los conflictos que se producen en Internet constituyen necesariamente un delito. Sin embargo, determinadas conductas pueden encajar en diferentes figuras delictivas dependiendo de su gravedad, reiteración, contenido y circunstancias.
Por ejemplo, pueden tener relevancia penal:
- Las amenazas realizadas a través de Internet o redes sociales.
- El acoso reiterado que altera de forma relevante la vida cotidiana de la víctima.
- La difusión de fotografías, vídeos o información privada sin autorización cuando concurran los requisitos legales.
- La suplantación de identidad en determinados contextos.
- Los ataques contra el honor, como determinadas conductas de injurias o calumnias.
- El acceso no autorizado a cuentas, dispositivos o sistemas informáticos.
- La difusión de determinados contenidos íntimos o privados sin consentimiento.
Por ello, es importante analizar cada caso de manera individual antes de determinar qué acciones legales pueden ejercitarse.

Ciberacoso y delitos digitales: ¿Cuándo estamos ante un delito?
Una publicación ofensiva aislada y una campaña continuada de acoso no tienen necesariamente la misma consideración jurídica. Tampoco es igual una amenaza que una discusión puntual en redes sociales.
La valoración jurídica dependerá de factores como:
- El contenido de los mensajes o publicaciones.
- La frecuencia y duración de las conductas.
- La relación existente entre las personas implicadas.
- Si existen amenazas, coacciones o intimidaciones.
- Si se han difundido datos personales, fotografías o vídeos.
- Si se ha producido un perjuicio económico, profesional o personal.
- La edad de las personas afectadas.
- La existencia de antecedentes o conductas previas.
Por este motivo, ante una situación de acoso digital, no conviene limitarse a borrar los mensajes o bloquear al usuario sin antes valorar cómo preservar adecuadamente las evidencias.

¿Qué hacer ante un caso de ciberacoso?
Si estás sufriendo acoso a través de Internet, el primer paso es evitar actuar impulsivamente y comenzar a recopilar información sobre lo ocurrido.
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Guarda todas las pruebas
Conserva capturas de pantalla, mensajes, correos electrónicos, fotografías, vídeos, enlaces, nombres de usuario y cualquier otro elemento relacionado con el acoso.
Es recomendable conservar también información que permita identificar cuándo, dónde y cómo se produjo cada comunicación.
En determinados casos, una simple captura de pantalla puede no ser suficiente para acreditar el origen o la integridad de un contenido. Por eso, dependiendo de las circunstancias, puede ser conveniente recurrir a mecanismos que permitan acreditar la existencia y contenido de las comunicaciones digitales.
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No borres las conversaciones
Aunque determinados mensajes puedan resultar desagradables o intimidatorios, es preferible conservarlos. Si el contenido se encuentra en una plataforma que permite descargar conversaciones o datos de la cuenta, puede ser útil obtener una copia antes de que desaparezca.
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Evita entrar en una escalada de confrontación
Responder a las amenazas o insultos con nuevas amenazas o insultos puede complicar posteriormente la situación. Lo recomendable es mantener la calma, conservar las evidencias y valorar las opciones disponibles.
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Refuerza la seguridad de tus cuentas
Cambia las contraseñas y activa la autenticación en dos pasos cuando sea posible. Revisa también las sesiones abiertas y los dispositivos vinculados a tus cuentas.
Si sospechas que alguien ha accedido sin autorización a tu correo electrónico, redes sociales o dispositivos, es especialmente importante reforzar las medidas de seguridad.

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Valora presentar una denuncia
Cuando los hechos puedan ser constitutivos de delito, la víctima puede valorar presentar una denuncia ante las autoridades competentes.
Antes de hacerlo, puede ser útil contar con asesoramiento jurídico para ordenar cronológicamente los hechos, identificar las posibles infracciones y presentar las pruebas disponibles de la forma más adecuada. Si es tu caso, en Solano Abogados te ayudamos.
La importancia de conservar correctamente las pruebas digitales en caso de ciberacoso
En los delitos cometidos a través de Internet, las pruebas pueden desaparecer rápidamente. Una publicación puede ser eliminada, una cuenta puede cambiar de nombre o determinados mensajes pueden dejar de estar disponibles. Por eso, preservar la evidencia digital es una cuestión especialmente relevante.
¿Se puede denunciar el ciberacoso?
Sí. Cuando los hechos puedan constituir una infracción penal, es posible acudir a las autoridades para ponerlos en conocimiento y aportar las pruebas disponibles.
La denuncia debe explicar los hechos de forma clara y ordenada, indicando, en la medida de lo posible, quién realizó las conductas, qué ocurrió, cuándo sucedió y qué consecuencias ha tenido.
Si no se conoce la identidad de la persona responsable, también puede denunciarse el hecho aportando todos los datos disponibles. La investigación podrá determinar posteriormente la identidad del autor si existen elementos que permitan hacerlo.

¿Qué ocurre si el ciberacoso afecta a un menor?
Cuando la víctima es menor de edad, la situación requiere una especial atención. El acoso a través de redes sociales, videojuegos, aplicaciones de mensajería o plataformas educativas puede generar consecuencias importantes para el menor y su entorno.
En estos casos es recomendable:
- Conservar las comunicaciones y demás evidencias.
- Informar a los responsables del centro educativo cuando resulte procedente.
- Revisar la privacidad y seguridad de las cuentas.
- Valorar la necesidad de comunicar los hechos a las autoridades.
- Buscar asesoramiento jurídico cuando la gravedad de los hechos lo aconseje.
También es importante evitar culpabilizar al menor y explicarle que debe comunicar cuanto antes cualquier situación de amenaza, chantaje o acoso.

¿Cuándo conviene acudir a un abogado especializado en delitos digitales?
No todos los conflictos online requieren necesariamente la misma respuesta jurídica. Sin embargo, es aconsejable consultar con un abogado cuando existen amenazas, chantaje, difusión de contenido íntimo, acceso no autorizado a cuentas, suplantación de identidad, acoso reiterado o una afectación significativa de la vida personal o profesional.
Un abogado puede analizar los hechos, determinar qué vías legales pueden resultar aplicables y orientar sobre la recopilación y conservación de las pruebas.
Además, en determinados casos pueden existir actuaciones complementarias relacionadas con la protección de la intimidad, el honor, los datos personales o la reclamación de daños y perjuicios.
Si estás sufriendo ciberacoso o crees que puedes haber sido víctima de un delito digital, contar con asesoramiento jurídico desde las primeras actuaciones puede ayudarte a conocer tus opciones y a preservar adecuadamente las pruebas disponibles. ¡Confía en la experiencia de Solano Abogados! ¡Consúltanos!
